Obra de Teatro

MAITREYA
De Fernando Estévez Griego

ACTO 5

EL LUGAR DEL SIN TIEMPO  

En la tarde de Shangrila, las gaviotas dibujaban - poemas con sus alas, transformándose en peque- ños puntos negros que se perdían a la distancia, rumbo al horizonte... , mientras yo dormía sobre la arena de la playa Almustafa estaba tendido sobre su libro del Profeta, sus sueños los guiaba Kama para que buscaran el amor de Almitra. Pero su cuerpo de mujer habitaba el jardín de las fantasías. Solo estaba el alba con las olas del mar. Más allá de los pasos, caminaba Fausto sus días, sin haber leído jamás a Kalil Gribran ante la mirada del Dante, acercóse un extraño caballero de hidalga armadura, llama- do Quijote, quien clavó una lanza en la playa, mirando casi sin quererlo el sueño de los poetas. Y así ellos hablaron:
- Fausto: He estudiado filosofía, jurisprudencia, artes, en fin, ya sabéis tantas cosas... y ahora pobre de mí, cuando mas estudio, menos sé, estoy tan sabio como antes, no he logrado vencer mi propia ignorancia.
- Dante: Los círculos de la existencia son una Divina Comedia...
- Quijote: si no la vivís vosotros señores como una tragedia, el existir puede ser una risa más que un llanto. Se derrama la lágrima, tanto por la alegría, como por la tristeza.
- Maitreya: mas cada uno de nosotros viene al mundo a cumplir sus fantasías, sabio no es aquel que las aprende, claro Fausto, sabio es aquel que las vive, y aprende a escuchar sus sentimientos....
- Dante: ¿Tanto como la razón?
- Maitreya: la razón no se tiene Dante, se inventa cada día para tratar de justificar nuestros sentimientos. Podrías tu no haberte enamorado de aquella adolescente llamada Beatriz. En los círculos de los círculos se revela el espíritu ante la razón, pero jamás la mata, ella es su eterna compañera.
- Macbeth: Ser o no ser, he ahí el dilema.
- Quijote: Señores, yo no creo en la reencarnación, pero ya veis, he vuelto a la vida. Y he venido aquí a compartir junto a Lancelot, la espada Excalibur, por la magia de Merlín, aunque claro está, no se me confiesa. Velaré mis armas, esta noche como en antaño ya lo hice, aunque ser Quijote hoy señores, vale que lo diga, no es ser ni creerse un caballero. Es jugar con Buddha, llamarse líder espiritual, caminar vestido de naranja por la Mancha haciendo las veces de guru, y creyéndose un noble elegido. Ayer era oficio luchar contra los molinos de vientos, hoy no vale la caballería, esperáis en la tierra una flota de naves extraterrestres. Hoy para ser Quijote, se necesita luchar por Saint Germain, o por Sai Baba, o por un nuevo avatar que eleve nuestro espíritu, que esto de ser caballero ya no deja un duro.
- Maitreya: Porque ser y no más bien no ser, he ahí el verdadero dilema, pero una vez que somos, por que no ser en esta Divina Comedia que es la vida, hasta las últimas consecuencias. Ser es amar cada cosa y regalarle un poema a los instantes a todos ellos. Quién de nosotros no es Quijote. Quién no hace a sus profetas, a sus libros sagrados, a sus ídolos, a sus maestros, como hermosas Dulcineas, aunque nos invadan de a miles los ojos. Quién no intenta vivir su fantasía y hacérsela creer a los demás por realizada. Si de ese juego no disfrutáis la propia torpeza, se pierde el tiempo al procurar ser perfecto.
- Quijote: hombre, pero tú nos la juegas de maestro de Maestros, de Buddha salvador.
- Maitreya: No, yo juego de hombre, yo soy tu, Quijote pero trasmutado. El maestro de maestros está dentro de cada uno.
 

ENTREACTO 5

POSTURAS

El Hormigatrón, Oleo 1996
Contrë Miro, Holografia Catalunya, España 1997