Obra de Teatro

MAITREYA
De Fernando Estévez Griego

ACTO 1


El Profeta y el Bodhisatva

Más allá de las tres Lunas de Tripdón, de las montañas de Imanó. Del templo del Dharma, existe una duna gigante donde juegan los dilios buscando pareja. No es un lugar más allá; es más acá, pero no está cerca. Habitan sus bordes los binjes del tiempo vestidos de duendes poetas. Aún ahí caminan sin distancia los esenios de Judea... los pasos perdidos de Almustafá y Maitreya, convergen en sus sandalias de Boddhisatva y Profeta...Existe una higuera, bendita y maldita por eterna.... Aquella que un día no le dio fruto a Jesús y fue secada, la misma bajo la cual se iluminó el Buddha cobijado en su sombra..... Cuentan los dharmis que la vida es esa higuera, maldita y bendita, fiel y traicionera....
Pero ya no hay palabras, el duende del tiempo nos hace girar y el tiempo se viene hacia nosotros con prisa ..... el mar juega a chocar con el morro y sus pasos se acercan a la multitud del pueblo de Bahía, donde María Magdalena danza vestida de Imanyá. Había una piedra nazarena, en la arena, era la primera, que un hombre de pelo largo arrojó a las manos del Maitreya,.... mientras este la guardó. En una parte del planeta tierra donde estaban Almutafa y Maitreya... Los magistrados y los ancianos se dispusieron a preguntar, por el crimen y el castigo, la traición y su pena. (Callad, escuchad, meditad: toman vida el Bodhisatva y el Profeta). El Profeta de Orfalecis recordó a Almitra, la cual llevaba en su adentro y sus palabras buscaron el corazón de los jueces del país de los cedros y este respondió.
 
Almustafá "El Profeta": El justo no es inocente de los actos del malvado. Sí, porque muchas veces el condenado es víctima del ofendido. Y con más frecuencia aún, el reo carga con la culpa del inocente y del puro. No podéis separar al justo del injusto, ni al bueno del malvado. Porque juntos están frente al rostro del sol, de igual modo que el hilo blanco y el hilo negro están juntos en la trama del tejido.  Y cuando el hilo negro se rompe, el tejedor revisa la tela entera, y también el telar. Si alguno de vosotros llevara a juicio a la mujer infiel, poned también en la balanza el corazón de su marido y pesad también en la balanza la verdad de su alma.
Maitreya: Y qué es la traición, más que nuestras ambiciones y deseos no cumplidos por los otros.
Almustafá: ¿Qué sentencia pronunciaréis contra quien, aunque honesto según la carne, es ladrón en espíritu?
Maitreya: ¿Y qué sentencia merece quien ha sido infiel a nuestro sentimientos pero ha permanecido fiel a los suyos?
Almustafá: Más yo os digo que de igual forma el más santo y el más justo no pueden elevarse por encima de lo más sublime que existe en cada uno de vosotros, tampoco el débil y el malvado pueden caer más abajo de lo más bajo que existe en cada uno de vosotros.
Maitreya: Y recordad que el responsable de la traición es también el traicionado. Cuántos crímenes hemos cometido en nuestras mentes, cuántas mentiras se ocultan en nuestros silencios, cuántas veces hemos aparentado lo no cierto, cuánto odio hemos sentido en nuestros días sin confesarlo. Y una sonrisa, si acaso, ha servido de velo y de recompensa al lado oscuro del corazón. Un juez de entre todos habló a Almustafá y Maitreya: Juzgar es difícil, de tal manera que jamás un veredicto es cierto y menos se hace justo....
Maitreya: Sin embargo a cada instante juzgamos a todos los actores de la vida de diversos modos. Y de cierto os digo que sobre un mismo caso fallaremos de maneras diferentes, según nuestros estados de ánimo, nuestras edades y convenir. Porque de cierto todos sabemos que no es el mismo el niño, el joven y el adulto que ha vivido en nuestro interior alguna vez... Más por acaso tened presente: que lo necesario siempre es culpable de su falta, para poder vivir.
 
 
ENTREACTO 1

BHAGAVAN PURNAM MANTRA

El Hormigatrón, Oleo 1996
Contrë Miro, Holografia Catalunya, España 1997